Investigadores de la Universidad Nacional de Hurlingham (UNAHUR) y del CONICET descubrieron que un compuesto natural del cannabis junto con un antibiótico de uso habitual pueden eliminar peligrosas bacterias patógenas que no responden a los antibióticos y que causan más de 700 mil muertes por año en todo el mundo.
El equipo de científicos demostró, en estudios in vitro, que una molécula de origen vegetal (cannabidiol) puede actuar en combinación con el antibiótico colistina, y eliminar bacterias (gramnegativas) multirresistentes.
El trabajo, que fue publicado en la revista cientíca Pharmaceutics, abre -según los investigadores- nuevas posibilidades terapéuticas a infecciones graves causadas por patógenos que ya no responden a los antibióticos convencionales.
Paulo Maffía, del Instituto de Biotecnología de la UNAHUR y líder de la investigación, explicó que “a medida que la colistina se administra de forma rutinaria, la incidencia de resistencia aumenta y de este modo también suben las tasas de mortalidad. En este contexto, identificamos que el cannabidiol, un compuesto vegetal extraído de cannabis sativa, actúa de forma sinérgica con este antibiótico y comprobamos que puede eliminar patógenos (gramnegativos) multirresistentes de manera eficaz», detalló.
El rector de la UNAHUR, Jaime Perczyk, resaltó que este descubrimiento «es un aporte importante para la salud y muestra la necesidad de fortalecer y jerarquizar la carrera de investigación científica en las Universidades Nacionales».
Las enfermedades farmacorresistentes causan al menos 700 mil muertes al año en todo el mundo y el ritmo con el cual aparecen cepas resistentes a antibióticos indica que se convertirán en la principal causa de muerte a nivel mundial.
Los patógenos gramnegativos más conocidos que causan infecciones graves son la Escherichia coli (provoca Síndrome Urémico Hemolítico), la Acinetobacter baumannii (infecciones diversas), la Salmonella typhimurium (infección intestinal) y la Klebsiella pneumoniae (neumonía y meningitis).
Estos microorganismos resistentes se encuentran con mayor frecuencia en hospitales. Entre las estrategias para combatirlos, la colistina -debido a su actividad antimicrobiana- es considerada como una última línea de defensa. Sin embargo, suele presentar efectos adversos significativos.
“En nuestro trabajo comprobamos que con el cannabidol podemos disminuir las dosis de colistina para eliminar a estas bacterias y de ese modo evitar los efectos secundarios“, Maffia.A partir del descubrimiento de la UNAHUR y otras investigaciones mundiales en la misma línea, Maffia señaló que “podemos esperar que en el futuro se disponga de nueva opción terapéutica basada en el uso de manera combinada de cannabidol y colistina para patógenos resistentes».
Fuente: Página/12