En medio de las tensiones creadas por las declaraciones sobre Groenlandia del presidente estadounidense, Donald Trump, en medios occidentales vienen apareciendo informaciones sobre supuestos planes de varios países europeos para desplegar contingentes en la isla, que forma parte de Dinamarca.
Trump ha declarado abiertamente sus intenciones de hacerse con el control de Groenlandia, la isla más grande del mundo, argumentando que necesita ese territorio para contener a Rusia y a China en el Ártico. Preguntado sobre el uso de la fuerza, el mandatario se ha negado a prometer que no recurrirá a ella.
TODO LO QUE NECESITA SABER SOBRE GROENLANDIA Y SU IMPORTANCIA PARA EE.UU., EN ESTE ARTÍCULO
Ni las autoridades de Groenlandia ni las de Dinamarca han aceptado las intenciones de Trump e insisten en que se respete su soberanía.Ante las recientes afirmaciones de Washington sobre la eventual anexión de la isla, los líderes de tan solo 6 países de los 27 la UE y el Reino Unido alzaron su voz al respecto. Francia, Alemania, Italia, Polonia, España, el Reino Unido y Dinamarca manifestaron la semana pasada en un comunicado conjunto que «Groenlandia pertenece a su pueblo» y «corresponde a Dinamarca y a Groenlandia, y solo a ellos, decidir sobre los asuntos que les conciernen.
Reportes de medios
Según reporta The Telegraph, el Reino Unido mantiene conversaciones con aliados europeos para el despliegue de una fuerza militar en Groenlandia y aliviar se esa forma los temores de seguridad causados por las ambiciones del inquilino de la Casa Blanca. El medio afirma que los jefes militares están elaborando planes para una posible misión de la OTAN en la isla ártica. Funcionarios británicos se han reunido en los últimos días con sus homólogos de países como Alemania y Francia para iniciar los preparativos.
Por su parte, Bloomberg también indicó, citando sus fuentes, que un grupo de países europeos, liderado por el Reino Unido y Alemania, discute planes para establecer una presencia militar en Groenlandia que demuestre a Trump que el continente se toma en serio la seguridad del Ártico frente a sus amenazas. Se reporta que Alemania propondrá la creación de una misión conjunta de la OTAN para proteger la región ártica.En este contexto, el ministro de Exteriores de Francia, Jean-Noel Barrot, reiteró en una entrevista con medios locales que «las fronteras de Europa son soberanas» y «nadie puede permitirse jugar» con ellas. Asimismo, indicó que «el fondo del asunto es que el Ártico se ha convertido en un nuevo campo de conflicto».
«Dinamarca ha anunciado que reforzará su dispositivo militar en la zona con 2.000 millones de euros. Por lo tanto, Dinamarca también considera que debemos hacer más para defender el Ártico contra las influencias o injerencias extranjeras», declaró el jefe de la diplomacia francesa.
«El Gobierno de Dinamarca debe madurar»Según Dmitri Drobnitski, politólogo y especialista en asuntos estadounidenses, los planes del Viejo Continente de enviar un contingente terrestre a Groenlandia resultan inviables y son fruto una retórica populista.
«Todo el mundo entiende a la perfección que no hay nada que enviar allí [a Groenlandia]. Para enviar allí, por así decirlo, tropas y abastecerlas de alguna manera, es evidente que se necesita un importante componente naval», afirmó el experto. En concreto, vaticina que «no habrá ninguna lucha por Groenlandia» y opina que las potencias europeas solo pueden enviar un contingente simbólico para grabar la situación con una cámara.
La Casa Blanca publica una nueva imagen provocadora sobre GroenlandiaAsimismo, Drobnitski hace hincapié en que Londres y París temen que Trump logre llevar a cabo su plan de comprar la isla mediante negociaciones con Dinamarca y el Gobierno local, por lo que sus acciones van dirigidas a retrasar el proceso, con la esperanza de que el presidente estadounidense se distraiga con otros asuntos.
«El Gobierno de Dinamarca debe madurar antes de dar este paso [la compra de Groenlandia]. Se requiere un cierto tipo de trabajo con […] el Gobierno autónomo de Groenlandia. […] En realidad, todas estas son cuestiones que se pueden resolver», señaló el politólogo.
«Proteger a Groenlandia del propio Trump»
En la misma línea, el politólogo y miembro de la junta directiva de la Asociación Rusa de Ciencias Políticas, Vladímir Shapoválov, considera que la iniciativa de enviar tropas terrestres a la isla no se llevará a cabo, ya que el Reino Unido y Francia no cuentan con fuerzas suficientes para hacer frente a los estadounidenses y proteger Groenlandia, como territorio del Estado danés europeo, de una eventual agresión.Presentan en el Congreso de EE.UU. proyecto de ley sobre la «anexión de Groenlandia»Presentan en el Congreso de EE.UU. proyecto de ley sobre la «anexión de Groenlandia»
«Es cierto. Bajo la apariencia, por así decirlo, de cumplir la voluntad de Trump, en realidad se trata de proteger a Groenlandia del propio Trump. Pero hay que entender que esta iniciativa no se llevará a cabo, ya que los británicos y los franceses no disponen de fuerzas terrestres suficientes para hacer frente a los estadounidenses», explica Shapovalov.
Decisión antiestadounidense
Stanislav Tkachenko, profesor del Departamento de Estudios Europeos de la Facultad de Relaciones Internacionales de la Universidad Estatal de San Petersburgo, resalta el carácter antiestadounidense de una decisión de estas características por parte de París y de Londres. En este sentido, agregó que Washington, que querría gobernar Groenlandia en solitario y controlar sus recursos, necesita que haya allí unidades militares de otros territorios estatales.
«La decisión del Reino Unido y de Francia de enviar sus tropas […] a Groenlandia tiene un sentido, por supuesto, principalmente simbólico y diplomático, se llama demostración de bandera. Pero, en esencia, esta decisión es, en gran medida, antiestadounidense. […] En general, esta decisión sirve para reforzar la división entre las dos orillas del Atlántico y tiene como objetivo demostrar la oposición europea a la práctica diplomática que utiliza Trump hoy en día: la violencia, […] las amenazas, el chantaje, de hecho, si se trata de Groenlandia», argumenta el experto.
Comprar o conquistar
Por su parte, el candidato a doctor en ciencias militares Andréi Bogodel, expone que la Casa Blanca baraja ahora dos escenarios sobre cómo hacerse con el control de la isla: comprar o conquistar. Según explica, Washington no ve esto como una agresión, sino como una acción preventiva, una «defensa». El experto hace hincapié en que el principio fundamental del segundo mandato de Trump es «la paz a través de la fuerza», por lo que la opción de la conquista es hoy en día la prioridad.
Bogodel recuerda que Trump puede emprender acciones militares en forma de operación especial sin la aprobación del Congreso: las fuerzas especiales deben completar la operación en un plazo de 60 a 90 días, después de lo cual la operación debe ser aprobada por los legisladores o detenida.La Casa Blanca explica el deseo de Trump de adquirir Groenlandia.
Según el analista, la legitimidad de la presencia de tropas estadounidenses en el territorio de la isla contribuiría al éxito de la operación en un plazo breve. Asimismo, recuerda que actualmente funciona la base del comando espacial Pituffik, que es un elemento clave del sistema de defensa antimisiles de EE.UU. en el Ártico.
En general, señala que Groenlandia es vista en Washington como un activo estratégico: protege a Estados Unidos desde el mar y el aire, sirve como base de recursos aún poco explotados y es un posible polo de centros de datos por su clima frío y energía barata, así como nodo del Paso del Noroeste. Según Bogodel, la anexión de territorios refuerza el apoyo interno y podría beneficiar a Trump antes de las elecciones al Congreso de 2026, al tiempo que fortalecería la posición de EE.UU. en el Ártico y el Atlántico Norte.
Dinamarca, añade, solo puede apoyarse en sus socios europeos o revisar sus acuerdos con Washington, aunque duda de que existan líderes capaces de resistir la presión de Trump. Mientras tanto, los dirigentes de siete países europeos ya han expresado su respaldo a la isla y analizan posibles opciones de respuesta al presidente estadounidense.
En una conversación, el analista Christian Lamesa resaltó lo absurdo de justificar el interés por Groenlandia bajo una supuesta amenaza ruso-china. «Donald Trump argumenta que esto tiene que ver con una cuestión de seguridad nacional y por una supuesta amenaza ruso-china sobre la soberanía de la isla ártica. Esto, obviamente, es una excusa y los europeos, que son tan absurdos y tan lunáticos, si se me permite, fingen creer esta excusa», afirmó.
Fuente: RT