Tras conocerse el veredicto que declaró culpables a los cuatro acusados por el asesinato de Fernando Francovich, su padre, Hernán Francovich, expresó sentimientos encontrados.
En diálogo con el programa Buen Día Norte, aseguró que la decisión judicial trae «un poco de tranquilidad y de paz saber que estas lacras van a quedar encerradas por el resto de sus vidas», aunque remarcó que la condena no puede reparar la pérdida. «La justicia da tranquilidad, pero sigue faltando mi hijo», sostuvo.
Durante la entrevista, Francovich también recordó lo difícil que fue atravesar el proceso judicial y revivir los detalles del crimen en cada audiencia. Uno de los momentos más duros, contó, fue escuchar las declaraciones de los imputados.

«Escuchar a estos hijos de p… que quieran inventar y hacerse la víctima, decir que mi hijo lo atacó con un arma… realmente me sacó», afirmó con indignación. Sin embargo, destacó que finalmente el jurado pudo comprender lo sucedido pese a lo que calificó como «mentiras» de la defensa.
Sobre el accionar de la investigación, el padre de la víctima señaló que desde su familia siempre confiaron en el trabajo de la Justicia y de la policía. «Quedó plasmado en el juicio que las cosas se hicieron desde los primeros días», aseguró.
Según relató, pocos días después del crimen ya existían datos sobre los sospechosos y uno de ellos fue detenido rápidamente, aunque reconoció que durante el proceso también hubo situaciones «raras», como filtraciones de información que habrían permitido que uno de los implicados escapara en varias oportunidades.
En relación con el móvil del crimen, Francovich sostuvo que el ataque habría estado motivado por el dinero que su hijo llevaba tras cobrar un flete. Según explicó, se trataba de una suma cercana a los 300 mil pesos. «Bajo ningún punto de vista ameritaba semejante desastre», lamentó.
Incluso planteó la posibilidad de que haya existido una mala información previa que llevó a los delincuentes a creer que la víctima transportaba una suma mayor vinculada a la mercadería.
Finalmente, al referirse a cómo le gustaría que se recuerde a su hijo, el padre lo describió como «un chico alegre, trabajador, servicial y muy buena persona». Aseguró que el impacto de su muerte se sintió profundamente en la comunidad y entre sus colegas.
«Todos lo conocían y sabían lo que era Fernando. Por eso duele tanto que haya terminado de esta manera», expresó. Y concluyó con una reflexión que resume el duelo cotidiano de la familia: «Esto no es solo en estos momentos, es todos los días. Hay recuerdos que me hacen reír y otros que me hacen llorar».
Fuente: Diario Norte.