Greenpeace recorrió el Impenetrable Chaqueño y documentó desmontes ilegales en cuatro fincas, cerca del Parque Nacional Copo y la Reserva Provincial Loro Hablador. Colocaron carteles en los campos desmontados denunciando el crimen ambiental.

Entre noviembre de 2020, cuando la Justicia suspendió los desmontes, y julio de 2025, se arrasaron 167.684 hectáreas de bosques nativos en Chaco. Una superficie equivalente a 8 veces la Ciudad de Buenos Aires.

El desmonte afecta directamente al yaguareté, del que quedan menos de 20 ejemplares en todo el Gran Chaco Argentino. También provoca la desaparición de especies, crisis climática, inundaciones, sequías, desertificación, enfermedades y desalojos de comunidades indígenas.

En 2019 Greenpeace presentó un amparo ante la Corte Suprema contra Chaco, Salta, Formosa, Santiago del Estero y el Estado Nacional por permitir esta deforestación en contra de la Ley Nacional de Bosques Nativos. El máximo tribunal declaró su competencia y aún se espera su fallo.

Argentina mantiene altos índices de deforestación, incluso después de comprometerse en la Cumbre Climática de Glasgow a lograr Deforestación Cero para 2030.

Fuente: ECO News

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