La crecida del río Pilcomayo en el norte de Salta, en el límite con Paraguay, no da tregua desde el pasado fin de semana y avanzó sobre numerosas localidades, por lo que cerca de 600 familias fueron evacuadas a zonas más altas para escapar de la creciente que, en algunos lugares, subió hasta siete metros de la altura habitual del cauce.
Con menores consecuencias, también fueron afectadas zonas del oeste de Formosa. Las localidades de mayor impacto del avance de las aguas son La Estrella, las rutas 51 y 54 que conducen a Misión La Paz, La Puntana, La Curvita y Santa Victoria Este, entre otras, a donde ya comenzó a llegar la ayuda oficial.
La tensión comenzó el jueves de la semana pasada cuando una estación de medición oficial del cauce marcó los 6,38 metros y desde entonces no descendió. Las autoevacuaciones comenzaron el domingo a la madrugada cuando en los pueblos La Estrella y Misión La Paz el pico alcanzó los de 7,14 metros y afectó a las primeras 20.000 personas que debieron abandonar todo cuando todavía no había amanecido.
Se trata de la mayor crecida registrada desde 2018, cuando el pico máximo fue 7,28 metros, con cuatro desbordes de grandes dimensiones confirmados. En estos lugares la fuerza del cauce destruyó viviendas y una escuela quedó sumergida bajo el agua.
Según Luis María de la Cruz, Coordinador del Sistema de Alerta Temprana de la Cuenca del Pilcomayo, en declaraciones a Radio Formosa, este punto crítico del río se debe a la acumulación histórica de sedimentos en su cauce. «Si no ocurren crecidas suficientemente intensas, el río no logra arrastrar estos sedimentos, lo que reduce su profundidad», explicó. «El lecho está tan elevado en un tramo de 50 kilómetros, desde aguas arriba del ingreso a Argentina hasta la zona de derivación hacia Formosa y Paraguay, que el agua no encuentra espacio y desborda inevitablemente. Por ello, el agua se expande por zonas bajas, inundando viviendas, caminos y cultivos», detalló.
Ante la gravedad de escenario, el gobernador de Salta, Gustavo Sáenz, ordenó que el Comité de Emergencia se activara para socorrer y asistir a las cientos de familias afectadas. «Seguimos en territorio las 24 horas acompañando al pueblo de Santa Victoria Este ante la histórica crecida del río Pilcomayo. Hoy continuamos la asistencia sanitaria y alimentaria por tierra y con nuestros gomones en comunidades aisladas. Si las condiciones climáticas lo permiten, también llegaremos por vía aérea, ya que hoy no pudimos hacerlo», señaló el mandatario en su cuenta de X. Se espera que las condiciones del tiempo mejoren, puesto que hasta el lunes mismo hubo lluvias que impidieron la asistencia con helicópteros.
Desesperación
En medio del avance de las aguas los pobladores, de las comunidades originarias chorote, wichí y criollos, intentaron salvar algunas de sus pertenencias antes que desaparecieran bajo el agua. «Nosotros somos voluntarios, pasamos las noches viendo el río, esperando que no pase nada pero en La Estrella se llevó todo. Solo pudimos ayudar en la evacuación de niños que fueron llevados a escuelas rurales que se mantienen a salvo», narraron a El Tribuno Oscar Sánchez y Felipe Donilo, miembros de la comunidad chorote. «La situación es grave, estamos ayudando sin parar y no hemos tenido ni un almuerzo. Nadie nos está asistiendo a nosotros tampoco», lamentaron.
En una entrevista a una radio, el docente José Luis Robles, desde Misión La Paz, contó que por la autoevacuación cientos de niños fueron llevados a las orillas de las rutas. «Hay muchas comunidades que están todavía muy aisladas y gente que necesita de mercadería. Pero el problema es que las comunicaciones están afectadas también por la falta de energía eléctrica en algunos lugares», describió, con la esperanza que las condiciones del tiempo mejoren para que la ayuda aérea comience cuanto antes a la zona del Chaco salteño.
Campamento para ayuda
El ministro de Seguridad y Justicia de Salta, Gaspar Solá Usandivaras, confirmó la instalación de un campamento base en El Rosado, a 35 kilómetros de Santa Victoria Este y a 25 kilómetros de Santa María, sobre la ruta provincial 54, desde donde se coordinan las acciones de asistencia.
El funcionario indicó que cerca de 500 personas de la Policía de Salta, el Ejército Argentino y la Gendarmería, más la colaboración de bomberos, trabajan en la zona, desde donde se procura llegar a los puntos críticos con camiones y gomones. De acuerdo a información oficial, las familias son asistidas con mercadería, agua potable y atención médica.
Fuente: Diario Norte

